La libertad religiosa en Estados Unidos

La libertad religiosa es el primero de los signos de la aparición histórica de los derechos humanos, como concepto propio del mundo moderno. Pioneros en el reconocimiento de libertades, es obligado hacer referencia a los textos que supusieron el primer reconocimiento de la libertad religiosa. La Declaración de Derechos del Buen Pueblo de Virginia (1776), en América, estableció que todos los hombres tienen idéntico derecho al libre ejercicio de la religión, según los dictados de la conciencia. Una década más tarde se aprobaría la Constitución de los EEUU (1787) que, curiosamente, olvidó recoger el citado derecho fundamental en su articulado. Tres años después, en 1791, entra en vigor la Bill of Rights, compuesta por las 10 primeras enmiendas. La primera proclama la laicidad estatal y la libertad religiosa de los ciudadanos.

El primer inciso conocido como establishment clause imposibilita que el modelo de relación estadounidense sea de religión de Estado. Esta cláusula implica, por un lado la neutralidad estatal y, por otro, la separación Iglesia-Estado.

La primera enmienda también reconoce la libertad religiosa de los ciudadanos en segunda cláusula, conocida como free exercise clause. En este caso, el reconocimiento del derecho de libertad ideológica y religiosa se hace en forma negativa, el Congreso no podrá aprobar leyes que impidan el libre ejercicio del culto.

Conviene advertir que nos encontramos en un sistema de Common Law, donde la jurisprudencia es fuente de Derecho y, por tanto, vincula como parte del mismo. Las nueve primeras enmiendas constitucionales vinculaban, en un principio, exclusivamente al Estado federal. En la década de los 40 del siglo XX, el Tribunal Supremo Federal incorpora la decimocuarta enmienda a la free exercise clause (1940) y la establishment clause (1947) esto supondrá, en adelante, que ambas cláusulas resultan de aplicación directa a todos los Estados, son Derecho de los Estados.