17.03. Política monetaria y demanda agregada

3.1. La política monetaria expansiva y la política monetaria contractiva

La política monetaria que aumenta la demanda de bienes y servicios se denomina política monetaria expansiva.

La contracción de la oferta monetaria lleva a un tipo de interés más alto. Este tipo de interés mayor, provoca, a su vez, una disminución de la inversión, a continuación una disminución del consumo, y a continuación una disminución del output agregado demandado. Así pues, la cantidad total de bienes y servicios demandados a cada nivel agregado de precios disminuye cuando se reduce la oferta monetaria y la cuota AD se desplaza hacia la izquierda. La política monetaria que reduce la demanda de bienes y servicios se denomina política monetaria contractiva.

3.2. La política monetaria en la práctica

En general la Reserva Federal y otros bancos centrales tienden a emprender políticas monetarias expansivas cuando el Producto Interior Bruto real es inferior al output potencial.

La gran excepción ocurrió a finales de las década de 1990, cuando la Reserva Federal dejó que los tipos permanecieran constantes durante varios años, incluso aunque en la economía había un output gap positivo, acompañado de una tasa de desempleo baja. Una razón fue que la Feda quería mantener los tipos de interés bajos a finales de los años 90 era que la inflación era baja.

3.3. El método de la regla de Taylor para determinar la política monetaria

La regla de Taylor para la política monetaria es una regla que fija el tipo de interés interbancario teniendo en cuenta la tasa de inflación y, o bien la brecha del Producto Interior Bruto o bien la tasa de desempleo.

Un ejemplo muy citado de la regla de Taylor es una relación entre la política de la Reserva Federal, la inflación y el desempleo, estimada por los economistas del Banco de la Reserva Federal de San Francisco. Estos economistas demostraron que entre 1988 y 2008, el comportamiento de la Reserva Federal estaba muy bien resumido por la siguiente regla de Taylor:

 

donde la tasa de inflación estaba medida por la variación, respecto al año anterior, del índice de precios de consumo, excluyendo la alimentación y la energía, y la brecha de desempleo era la diferencia entre la tasa observada de desempleo y la estimación de la tasa natural de desempleo hecha por la Oficina Presupuestaria del Congreso.

3.4. Fijación de objetivos para la inflación

En lugar de utilizar la regla de Taylor para fijar la política monetaria, el banco central anuncia la tasa de inflación que quiere alcanzar, el objetivo de inflación, y fija la política monetaria en un intento de alcanzar ese objetivo. Este método de decidir la política monetaria se denomina fijación de objetivos de inflación.

Una diferencia importante entre la fijación de un objetivo de inflación y el método de Taylor es que la fijación de una inflación objetivo mira hacia el futuro en lugar de mirar hacia el pasado. Es decir, el método de la regla de Taylor ajusta la política monetaria como respuesta a la inflación pasada, y la fijación de objetivos para la inflación se basa en una previsión de la inflación futura.

3.5. El problema del límite inferior cero

El límite inferior cero significa que el interés no puede ser cero. Puesto que la política monetaria está sometida en su aplicación a menos retardos que la política fiscal, es la herramienta de política económica preferida para estabilizar la economía y los tipos de interés no pueden caer a niveles inferiores de cero.