Constitución Europea y Tratado de Lisboa de 2007

Tras el informe presentado en Gotemburgo en 2001, el Consejo Europeo de Laeken, acordó una Convención, bajo la presidencia española, con el fin de preparar el proyecto de reforma de los tratados.

La Convención fue el futuro de Europa, al igual que la convocada anteriormente para la elaboración de los DDFF de la Unión Europea.

La Convención presidida por el ex Presidente francés Valéry Giscard, estaba integrada por parlamentarios, y representantes de los gobiernos de los Estados Miembros y de la comisión europea, observadores e interlocutores sociales del Comité Económico y Social Europeo. Posibilito la participación de los países candidatos.

Un año después concluyó por consenso un "proyecto de Tratado por el que se establece una Constitución para Europa" en Roma el 18 de julio de 2003, los jefes de Estado y de Gobierno de los 25 Estados miembros aprobaron el Proyecto de Tratado constitucional llamado a ser "la Ley de Leyes".

Después del no francés y holandés, y cuando mas de diez estados habían ratificado ya el Tratado, la mayoría de países que quedaban por rectificar se apresuraron a paralizar los procesos de ratificación.

El Reino Unido no influyo en el diseño de la Comunidad Económica Europea, ni en la Unión Económica y Monetaria, pero si en el tratado constitucional, su intención es liderar Europa desde fuera.

El tratado constitucional respondía a clarificar la identidad de Europa un política y desarrollo social y a solucionar la falta de democracia, eficacia y presencia en el mundo, que es lo que demandaban los ciudadanos.

Europa atraviesa la peor crisis de su historia, los políticos incapaces de emprender alguna iniciativa, solo decían que hacia falta tiempo.El Consejo Europeo de 21 y 22 de junio del 2007, convoco una Conferencia Intergubernamental con el fin de reformar el Tratado de de la Unión Europea y el Tratado de la Comunidad Europea.

La Conferencia Intergubernamental se inauguro bajo la presidencia portuguesa en julio del 2007, y en la Cumbre de Lisboa calibrada los días 18 y 19 de octubre, se firmaron dos meses después, antes de concluir la presidencia de Portugal. Y así fue el nuevo Tratado de reforma se firmó en Lisboa el 13 de diciembre de 2007.

El Tratado de Lisboa, supone:

  • Una vuelta a la forma tradicional de reformar los Tratados a puerta cerrada.
  • La construcción de una Europa a la medida de los gobiernos.

Irlanda trajo de nuevo la incertidumbre en el proceso de integración europea, su resultado negativo del referéndum irlandés volvía hacer imposible que el nuevo tratado de Lisboa pudiera entrar en vigor el 1 de enero del 2009.

El gobierno europeo considera que hacia falta más tiempo para proponer un camino común a seguir, el consejo europeo acordó, a iniciativa de Irlanda, volver a tratar el asunto en su reunión de 15 de octubre, con el fin de estudiar una salida a la crisis.

El consejo Europeo de diciembre del 2008 aceptó el chantaje e Irlanda sometió a referéndum de nuevo el Tratado de Lisboa el 2 de octubre de 2009. De las urnas irlandesas salió esta vez el sí, y tras depositar en Roma los correspondientes instrumentos de ratificación los Estados de Irlanda y Polonia, El Tratado de Lisboa entró en vigor el 1 de diciembre de 2009.