Caracteres y principios políticos del Estatuto Real

2.1.Proceso de elaboración y caracteres

El Gobierno de Martínez de la Rosa elaboró un texto, el Estatuto Real, que fue un proceso de elaboración gubernamental, siendo sancionado por la Reina Gobernadora el 10 de abril de 1834. Seguidamente se convocan las Cortes Generales, se fija el sistema electoral para la Cámara Baja, son designados los miembros de la Alta y se publican los reglamentos de ambas.

Caracteres:

  • Breve.
  • Incompleto (no regula los derechos y libertades).
  • Flexible (no establece un sistema de reforma).

2.2.Naturaleza jurídica

El Estatuto Real regula la composición, funcionamiento y competencias de las Cortes. Es un documento funcional restaurador de un orden político pretérito.

2.3.Principios políticos

  1. Soberanía regia.
  2. Colaboración entre los órganos estatales.

La soberanía reside en la Corona y ésta cede competencias de segundo orden que desempeñadas por los órganos estatales, hacen que éstos no sean órganos de poder sino colaboradores de la Corona.

2.4.Significado y vigencia

Los méritos del Estatuto Real:

  1. Pone fin al régimen absolutista en España.
  2. Introduce instituciones parlamentarias que sólo existían en las naciones europeas más avanzadas políticamente:
    • El Consejo de Ministros y su Presidente.
    • El derecho de disolución.
    • El control parlamentario del Ejecutivo.
    • Los reglamentos de las Cámaras.
  3. Celebración de las primera elecciones directas en España.

En 1835 el Gobierno de Mendizábal emprendió una operación político-económica, la desamortización, con la que pretendía:

  1. Crear una capa de medianos propietarios fieles al liberalismo.
  2. Obtener medios para la guerra civil.
  3. Debilitar el poder de la Iglesia.

Los dos objetivos finales fueron alcanzados mas o menos, pero no ocurrió así con el primero. Mendizábal se mantuvo en el poder hasta el año 1836 siendo sustituido por el conservador Istúriz. El gobierno de Istúriz quiso también modificar el Estatuto Real, mas bien sustituirlo por una nueva Constitución, fracasando en su intento.