Trust

Los trust son instituciones parecidas a los bancos que aceptaban depósitos, pero cuyo propósito inicial era gestionar las herencias y las propiedades de clientes ricos.

Sin embargo, a causa del fuerte crecimiento económico de la primera década del siglo XX, los trusts empezaron a especular con suelo inmobiliario y con acciones, áreas especulativas que los bancos nacionales tenían prohibido. Al estar menos regulados que los bancos, los trusts, podían pagar a sus depositantes intereses más altos. Los trusts crecieron rápidamente. En 1907, el volumen de los trusts, era tan grande, como el total de los bancos nacionales.

El pánico de 1907 empezó con la quiebra del Knickerbocker Trust, un enorme trust de Nueva York. Rápidamente, otros trusts se vieron sometidos a presiones, y empezaron a formarse largas colas de depositantes asustados que querían recuperar su dinero. La cámara de Nueva York, no quiso apoyar a los trust concediéndoles créditos. En solo dos días, los doce trusts más importantes se habían hundido. Los mercados se congelaron y la bolsa cayó espectacularmente, y la confianza empresarial se evaporó.

El banquero J. P. Morgan decidió arrimar el hombro y acabó con el pánico; trabajo junto con otros banqueros, y con el secretario del Tesoro, para reforzar las reservas de los bancos y trusts de modo que pudieran resistir la intensidad de las retiradas de depósitos.