Los Estatutos Generales del siglo XIX

En el siglo XIX se dictan unos Estatutos Generales, pero que no son tales al modo como ahora los concebimos: una regulación unitaria para todos los servidores públicos, sino que, básicamente, constituyen el reglamento de los cuerpos de funcionarios administrativos. Quedaban fuera de la regulación de los EEGG los miembros de la carrera diplomática, los magistrados y jueces, el profesorado, los ingenieros civiles y las demás carreras cuyos empleados pertenecían a cuerpos especiales.

A estos cuerpos administrativos se les aplicará un régimen uniforme que aprueba el RD de 18 de julio de 1852, que firma Bravo Murillo. Por su ámbito de aplicación, que comprendía todos los ministerios civiles, puede considerarse el primer Estatuto de funcionarios.

Dicho Estatuto establece las categorías de los aspirantes a Oficial, Oficiales, Jefes de Negociado, Jefes de Administración y Jefes Superiores de Administración y se aplicaba a los cuerpos administrativos y, subsidiarios, a los cuerpos especiales, que habían de regirse prioritariamente por sus normas o reglamentos específicos (arts. 44 y 45).

El Estatuto de Murillo no reconoció la inamovilidad de residencia, ni tampoco garantizó la estabilidad del empleo (arts. 41 y 43).

El Estatuto de O`Donnell, aprobado por RD de 4 de marzo de 1866, con el título de Reglamento Orgánico de las Carreras Civiles de la Administración Pública, mantuvo las mismas categorías que el anterior. Destaca la preocupación por la regulación de aspectos formales de la organización funcionarial como los escalones y hojas de servicios y la potestad disciplinaria, se reconoce la estabilidad del empleo.

El siguiente Estatuto General es la Ley de Bases de los Funcionarios del Estado de 1918. En él se afirma aún más la estabilidad en el empleo, al condicionar la cesantía a la previa instrucción de un expediente gubernativo con audiencia del interesado.

En cuanto a la carrera, la Ley de Bases de 1918 la amplió agrupando a los funcionarios en las categorías de jefes de Administración, jefes de Negociado, oficiales y auxiliares, divididas, a su vez, en tres clases cada una (primera, segunda y tercera).