11.3. El gobierno de provincias, colonias y municipios

3.1. Prefecturas

Durante la época republicana pero con mayor intensidad durante el Imperio, se crean las colonias de ciudadanos romanos. Estaban formadas por pocos centenares de familias, en su mayoría soldados y veteranos y se le concedía autonomía administrativa y de gobierno.

Tenían magistrados propios, Dunviros o Pretores, senado y asambleas. Por un plebiscito, aprobado por el Senado se establecía en una Ley el territorio, el número de colonos, las concesiones de tierra que se concedían a cada colono, de dos a diez yugadas por familia, asignados por sorteo y la elección de magistrados y senadores.

Los distritos gobernados por un prefecto, que comprendía colonias, municipios y aldeas, se llamaban prefecturas. Los poderes judiciales y administrativos de los prefectos dependían del grado de autonomía concedido a las ciudades y municipios.

3.2. Municipios

Era la comunidad de ciudadanos, con plenos derechos de sufragio o sin estos derechos, diferente de Roma en su administración y dotada de órganos propios de gobierno (magistrados, curias o senados, asambleas). Una legislación general sobre los municipios se atribuye a César (lex Iulia municipalis).

Los bronces procedentes de la Bética dan abundantes noticias sobre la administración y régimen jurídico seguido en las provincias. Especialmente, la lex Ursonensis o Ley colonial de Osuna de época cesariana y la lex Flavia Irnitana, en las redacciones de Salpensa, Málaga y sobre todo de Irni.

Las funciones de los magistrados municipales (duoviri y aediles) en materias de sus competencias eran las siguientes:

  1. Ordenación urbanística y obras públicas: La prohibición de demolición de edificios sin autorización por Decreto de los decuriones. Trazado de carreteras y caminos; curso de los ríos y canales, construcción y reparación de los acueductos; Obras Públicas: aprobación por Decreto de los decuriones.
  2. El presupuesto municipal contenía las siguientes partidas: Entradas: ingresos por contratas del cobro de impuestos; Ingresos por servicios contratados y prestación de garantías reales o personales. Salidas: adquisiciones y manumisiones de los esclavos comunes, así como sus gastos de mantenimiento; salarios de los secretarios y servidores municipales (apparitores): que comprendían los servicios de escribas, vigilantes, policías de tráfico (viatores), pregoneros, y archiveros.