15.1. De Hispania a Al-Andalus

1.1. La "pérdida de España"

La monarquía visigoda había entrado en una crisis institucional. Desde la ascensión al trono de Wamba en el 672 las sublevaciones fueron continuas en todo el territorio.

La monarquía visigoda no era firme dados los numerosos enfrentamientos entre su miembros para acceder al trono.

Pocos años antes en Arabia se había iniciado la Hégira por Mahoma, que huye de la Meca hacia Medina predicando su doctrina en el 622, año de inicio de la era musulmana. Se partía de la existencia de una comunidad de creyentes gobernados por Alá (Dios), convirtiéndose el vínculo religioso en político. Los musulmanes estaban obligados a la guerra santa (Yihad) contra el infiel. La posibilidad de que los antiguos propietarios de tierras que iban siendo conquistadas conservasen sus tierras a cambio del pago de un tributo facilitó la rápida expansión de los musulmanes por el norte de África, y que situaran en los límites del territorio visigodo.

Cuando Witiza llegó al trono (finales del siglo VII) el derrumbamiento de la monarquía visigoda era inminente. Al ser elegido rey Don Rodrigo, los partidarios de los hijos de Witiza pidieron ayuda a los musulmanes, asumiendo que se conformarían con el botín y se marcharían.

Tariq ben Ziyad desembarcó en el 711 en la costa española con un ejército berberisco para luchar con las tropas visigodas, que fueron derrotadas en la batalla de Guadalete. Los factores que desencadenaron la presencia musulmana en España fueron dos:

  1. Existencia de dos partidos que luchaban entre si por el trono visigodo.
  2. El fuerte empuje ideológico musulmán que consideraba esencial la difusión de la fe y la lucha contra el infiel.

La invasión del año 711 supuso la islamización y el sometimiento del territorio, sin enfrentamientos, al conquistar los musulmanes la casi totalidad del mismo ante la rendición de la nobleza goda. Tras la conquista, la península se incorporó a la comunidad política musulmana, cuya base es el precepto religioso de obediencia a la ley y al hombre justo (Imán), que dirige la vida religiosa, social y política.

1.2. Régimen jurídico de la conquista

El asentamiento de los musulmanes en el territorio peninsular se produjo de dos formas:

  1. Ocupación militar:
    • Implica que el territorio es propiedad de la comunidad de creyentes a modo de botín de guerra, de ahí que se repartiera en primer lugar entre guerreros combatientes, y que posteriormente ante la presencia de más territorio se hiciera un nuevo reparto de tierras, en virtud del cual, aunque las tierras eran teóricamente de la comunidad islámica, sus antiguos propietarios conservaron la posesión y disfrute. La llegada a la Península supuso que se repartieran los cuatro quintos de lo conquistado entre la élite musulmana, quedando un quinto como propiedad pública de la comunidad.
    • Pero no se repartió toda la península, sino sólo las tierras que pertenecían al antiguo Estado visigodo, permaneciendo el resto en poder de sus antiguos propietarios.
  2. Mediante sometimiento por capitulación:
    • Al ser objeto las tierras de una sumisión voluntaria tenían un régimen jurídico especial consistente en el pago de un tributo anual.
    • Esto suponía que el pueblo así sometido conservaba su religión y un amplio grado de autonomía. Ejemplo de convenio de tolerancia fue el firmado por Abd al-Aziz con el conde visigodo de Murcia, Teodomiro.

1.3. Etapas políticas y apogeo cultural

La descomposición de la monarquía visigoda facilitó la rapidez de la conquista musulmana. Así desapareció la Hispania y nació Al-Andalus independientemente de su extensión geográfica como España musulmana. La constitución, consolidación y crisis de Al-Andalus se puede resumir en las siguientes etapas:

  1. Periodo de los gobernadores. Entre el 716 y el 756, caracterizado por la sucesión de esas autoridades que han de enfrentarse a menudo a los clanes conflictivos de sus compatriotas, así como a las tentativas de extender a las Galias el dominio del Islam.
  2. Emirato omeya de Cordoba. Es un emirato independiente en lo político y subordinado en lo religioso al Califa de Damasco.
  3. Califato de Córdoba. Córdoba llega a ser la ciudad más importante de Occidente.

El siglo XI se inicia con graves discordias entre las facciones que luchan por el poder, precipitándose así la disgregación del califato y el final de la dinastía omeya (Hisam III).

  • Los reinos de Taifas. En el 1031 el califato se descompone en una veintena de unidades políticas gobernados por reyes de diversa ascendencia. Estas taifas han podido ser clasificados cronológicamente y por el origen bereber, árabe o eslavo de los reyes. A fines del siglo XI la supremacía es del reino de Sevilla, símbolo del ideal árabe-hispano frente al bereber-africano.
  • Almorávides y almohades. Dominan el Islam español durante el siglo XII hasta la derrota en la batalla de Las Navas de Tolosa en 1212.
  • Reino nazarí de Granada (1232). Existirá durante más de dos siglos y medio para constituirse en el último reducto musulmán en España hasta la entrada de los Reyes Católicos en la capital el 6 de enero de 1492 con que concluye la Reconquista.

Durante siglos existió un Islam español por lo que todas las manifestaciones, artísticas, literarias, lingüísticas, etc., forman parte de nuestro acerbo cultural más genuino. Como decía Ortega, parece difícil llamar Reconquista a algo que duró ocho siglos.

La vida científica floreció en el Islam español: traducciones del árabe al latín de textos matemáticos y astronómicos; la introducción de la brújula en la navegación, el primer tratado de trigonometría esférica...Por la Escuela de Traductores de Toledo conocería toda Europa buena parte de la cultura oriental, y aún de la griega a través de autores árabes.