27.1. Las sociedades de base mutualista

Todas las sociedades de base mutualista ofrecen unos rasgos comunes: el ejercicio y desarrollo de la empresa social tiene como finalidad propia la satisfacción de determinadas necesidades comunes a todos los socios; como consecuencia de ello son sociedades de capital variable que permiten la entrada y salida de los socios, sin necesidad de acudir a los procedimientos de modificación de estatutos.

Se trata de entidades que realizan una actividad económica y empresarial, pero cuyas reglas de funcionamiento vienen determinadas por unos principios orientadores que responden a la primacía de la persona y del objeto social sobre el capital, la adhesión voluntaria y abierta, el control democrático por sus integrantes, conjunción de los intereses de las personas usuarios y el interés social, aplicación de los principios de solidaridad y responsabilidad, y el destino de los excedentes a la consecución de fines de interés social.