3.3. Crisis y defensa del Estado de bienestar social

3.1. Crisis económicas y Estado de bienestar

La crisis energética de 1973 fue el estanflación, es decir de estancamiento económico más inflación, ante el cual las recetas keynesianas se mostraron impotentes.

Se produjo una vuelta generalizada al liberalismo bajo la guía jurídica de Forsthoff y la economía de la Escuela de Chicago. Forsthoff estima que hay una incompatibilidad constitucional entre el Estado de Derecho y el Estado social.

El Estado de derecho consiste en la institucionalizacióm de valores y en la garantía de las libertades clásicas, que son libertades-resistencia frente al poder público, mientras que el Estado social significa la asunción, por parte del poder público, de las prestaciones y redistribución de la riqueza que exigen los derechos sociales.

Totalmente opuesto se pronuncia K. Doehring que niega la contradicción que suele apreciarse entre la libertad y la igualdad; más preciso es decir que el principio que informa el Estado social de Derecho es el de libertad igual. Del mismo modo, tampoco lo social se contrapone a lo democrático ni a la juridicidad estatal. Lo que pretende el Estado social es crear las condiciones a fin de que los ciudadanos se capaciten para tomar ellos mismos sus decisiones, y es en ese clima donde se puede tener lugar el libre desarrollo de su personalidad.

Cuando el constitucionalismo democrático asume los postulados del social, como ha sucedido en la Europa occidental, el sistema político alcanza la mayor legitimidad de todos los existentes en la historia. Es el llamado Estado social y democrático de Derecho.

El Estado de bienestar se encontró ante un gran reto, del que, salió airoso, gracias sobre todo, a la bonanza económica de los países desarrollados desde mediados de los noventa del siglo pasado.

3.2. Modelos económicos y perspectiva actual

A) El New Deal

El presidente Roosevelt sacó a Estados Unidos de América de la Gran Depresión con un programa keynesiano, centrándose en conseguir la expansión de la demanda a través de la inversión pública, saneo en realidad el capitalismo.

B) Modelo europeo de economía social de mercado

Este modelo ha sido fruto de entendimiento de liberales, democristianos y socialdemócratas, se edificó sobre tres pilares: sanidad, educación y pensiones públicas. los tres universalizados.

A éste modelo se le ha llamado economía social de mercado y es el adoptado por la Constitución Española.

C) Modelo neoliberal-neoconservador

A finales de los años sesenta, Milton Friedman defendía el mercado porque entendía que los intereses privados terminan coincidiendo con los públicos. Veinte años más tarde, se aposto por un modelo neoliberal y neoconservador a un tiempo, teorizado por la escuela de Chicago, con predominio de un mercado autorregulado y el rechazo de la intervención del Estado bajo el lema "el Estado no es la solución, sino el problema". Sus notables resultados determinaron la extensión de la experiencia al resto del mundo, aunque en Europa siempre con mayor talante social. Finalmente, el desmoronamiento del bloque soviético contribuyó a legitimar el modelo descrito como el único viable.

Después hemos asistido a un periodo de gran crecimiento, producto de una economía especulativa. La crisis de 2007-2008 ha evidenciado el carácter cíclico de la economía de mercado.

Esta crisis ha sacado a la superficie otro peligro aún mayor: la deflación o caída continuada de los precios porque evoca un circulo vicioso que puede acabar en una recesión e incluso en una depresión, como ocurrió en Japón en los años noventa o como sucedió a escala mundial con la Gran Depresión de 1929.