40.1. Los contratos de captación de pasivos

Lato sensu, operaciones de pasivo son todas aquellas que permiten a las entidades de crédito la captación de recursos, propios o ajenos.

Si nos centramos en la financiación ajena o de terceros, cabría distinguir la obtenida en el mercado de valores de la proveniente de otras fuentes crediticias (operaciones pasivas crediticias) como son las desarrolladas con el Sistema Europeo de Bancos Centrales y, en particular, con el Banco de España, las realizadas con otras entidades de crédito en el mercado interbancario y, en especial, las de captación del ahorro o fondos de la clientela mediante contratos que llevan aparejada la obligación de restitución. Éstas últimas, las más relevantes, dan lugar a los contratos de captación de pasivos.

Ahora bien, no todos los depósitos bancarios sirven para la captación de pasivos, ni procuran fondos para realizar la intermediación crediticia, solamente los depósitos bancarios de uso.