2.3. El pensamiento político de la Ilustración francesa

3.1. Introducción

La ilustración francesa fue un movimiento cultural de extraordinaria riqueza en el que se cruzaron diversas corrientes, métodos y visiones del mundo.

Los filósofos, nombre con el que se conocía a los intelectuales franceses de la época, veían en lo inglés un peligro a evitar más que un ejemplo a seguir. Las actitudes intelectuales predominantes eran la autarquía de la razón, el cientificismo, el laicismo y el humanismo.

3.2. Montesquieu

Estudió la política y las leyes en su relación con causas físicas y socioeconómicas, a las que hay que añadir las armas y la religión.

El poder del Estado de diversifica en tres: legislativo, ejecutivo y judicial. El poder judicial es casi nulo, dice Montesquieu: "el juez debe ser la boca que pronuncia las palabras de la ley". Son los órganos de los otros poderes los que han de limitarse y moderarse recíprocamente, controlando el Legislativo (Parlamento) al Ejecutivo (Gobierno), a lo que éste responde convocando y disolviendo el Parlamento. El Rey, que encabeza al ejecutivo, participa en la legislación con su iniciativa y veto. Éste es según Montesquieu, el sistema de la Constitución inglesa; por eso el pueblo ingles es libre. La Ley se erige, así, en la garantía de la libertad y de la igualdad. La igualdad es igualdad ante la Ley. La libertad consiste en poder hacer lo que la ley permite y no estar obligado a hacer lo que la ley no ordena.

3.3. Rousseau

Ha despertado siempre hostilidad o entusiasmo entre políticos e ideólogos, incluso ante los científicos.

Nuestra sociedad, piensa Rousseau, está basada en la desigualdad. Por eso es injusta y ha pervertido al hombre.

Ahora bien, la igualdad es indisoluble de la libertad, y una y otra son derechos humanos inalienables. Por eso, una sociedad, como la nuestra, basada en la desigualdad y en la servidumbre, es ilegítima. Para construir una sociedad justa hace falta una transformación de la existente cimentándola sobre otro pacto social, ahora igualitario, conforme al cual cada uno cede sus derechos a la comunidad.

En este modelo de sociedad igualitaria, el poder legislativo no puede tener otro titular que el pueblo, sea cual fuere la forma de gobierno.

3.4. La fisiocracia

La fisiocracia fue una corriente del pensamiento ilustrado en la que figura Quesnay, Dupont de Nemours, Merecie de la Riviére y Turgot, entre otros. Su nombre se deriva de defender la tesis de que la única actividad económica productora de plusvalía era la agrícola.

De ahí que los filósofos postularan un abstencionismo general de los poderes públicos. El Estado no debía intervenir en el orden social natural, sino sólo tutelarlo y cuidar de que nadie lo vulnerara.

La propiedad, la libre concurrencia y el abstencionismo estatal habrían de ser piezas básicas del régimen liberal.

3.5. Condorcet

Condorcet fue la síntesis de la ilustración francesa.

Adopta una hipótesis pactista cercana a Locke: los hombres se reúnen en sociedad y la dotan de autoridad, para u propio bienestar.

Los derechos básicos son la seguridad y la libertad personal, la propiedad y la igualdad, todos ellos se relacionan entre si.

Fue uno de los primeros antiesclavistas y feministas de la Historia, y fue uno de los primeros en afirmar, el cambio de modelo de representación que se estaba operando en los inicios del régimen constitucional, en busca de un Parlamento fuerte frente al monarca.

Condorcet, fue víctima de la Revolución. Fue adaptado su pensamiento al curso de los tiempos, pero también influyo en los acontecimientos y en las instituciones. Todas y cada una de las ideas, han terminado intengrándose en el régimen constitucional antes o después.

3.6. Sieyés

Su pensamiento se manifestó en plena revolución. Su obra más conocida ¡Qué es el tercer estado! de 1789.

Resumen de sus ideas menos coyunturales, que han marcado algunos problemas:

  1. La nación está constituida por el tercer estado. La nación es soberana y como tal es titular del poder constituyente.
  2. Pero la nación no se puede reunir. Es preciso que confíe sus asuntos políticos a representantes.
  3. La soberanía nacional es indivisible. Por consiguiente:
    1. Los representantes lo son de la nación entera.
    2. Los ciudadanos no pueden organizarse en corporaciones, ni sus representantes en partidos dentro de la Asamblea.
    3. El gobierno ha de basarse en la mayoría.
  4. La nación no se despoja de la soberanía, sino que sólo delega su ejercicio.
  5. Este sistema representativo logrará evitar la democracia, entendida como autogobierno.

 

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